sábado, 14 de junio de 2014

2T Capítulo Dieciséis. FINAL.

-¡Vamos mamá!-grita mi pequeño tesoro desde el jardín.

Veo como  tira de la mano de su padre hacia la salida de la casa.

-Sofía espera a mamá.-dice Carlos haciendo que se pare.

Salgo cerrando la puerta de nuestra casa en las afueras. Cuando Sofía nació creímos que sería la mejor opción ya que tendríamos más espacio.

-¡Mamá que los abuelos nos esperan!-dice de nuevo llegando hasta mi y esta vez tirando de mi mano.

A los pocos meses de mi terrible accidente, mi padre salió del coma devolviéndome las ganas de vivir. La vida da segundas oportunidades y yo la mía iba a aprovecharla. Me case con Carlos al año siguiente de que me lo pidiera. Y unos meses después tuvimos la noticia de que mi pequeña Sofía venia en camino. Fue una de mis mayores alegrías. Carlos por supuesto me tuvo como una reina durante todo el embarazo. Cero esfuerzos y cero estrés. Aunque me estresaba con tanto cuidado y tanta precaución. Pero tras tanto esfuerzo por permanecer casi 20 horas al día en la cama, tuvimos una preciosa niña de ojos verdosos con toques amarillentos tan especiales como los de su padre.

-Sí, vamos.-sonrío.

Veo como corre hacia la puerta mientras su padre la sostiene esperando a que pase.

(…)

-¡Abuelo!-dice Sofía tirándose a los brazos de mi padre cuando este abre la puerta.
-¡Angelito!-ríe estrechándola entre sus brazos.

Después de un tierno abrazo la deja en el suelo y veo como esta corre al interior de la casa en busca de mi madre.

-Hola papá.-me acerco a él y lo abrazo.
-Hola cariño, ¿Cómo estás?-dice abrazándome con cuidado.
-Bien aunque un poco cansada, creo que este será futbolista de mayor.-digo acariciándome la barriga.

Estoy de 6 meses de un precioso niño al que llamaremos Javier.  Obviamente Javier al saber la noticia se puso demasiado contento, pero ciertamente le debo la vida a ese hombre y quiero que mi hijo me lo recuerde el resto de mi vida.

-Bueno, por suerte solo quedan unos meses para que podemos tener a otro pequeñajo más correteando por el jardín.-sonríe apartándose de la puerta para que pueda pasar.

Me adentro en la casa dejando a Carlos y a mi padre hablando. Aun recuerdo el día que se conocieron y acabó Carlos con la cara amoratada.

-Abuela ¿puedo coger un helado?-susurra la niña con intención de que no pueda oírla.
-De eso nada jovencita.-digo entrando a la cocina y viendo su cara de asombro por haber sido pillada infraganti.
-Pero mamá, solo uno pequeñito.-dice con cara de pena mientras balancea sus pequeñas piernas desde lo alto de un taburete.
-Después de comer puedes comer todo el helado de quieras.

Mi pequeña no parece estar convencida del todo pero no hace ningún comentario más.

-Hola mamá.-susurro abrazándola.  
-Hola mi vida ¿Dónde está Carlos?-dice separándose después de abrazarme.
-Aquí estoy.-ríe entrando a la cocina.

Cuando Sofía se da cuenta de que su padre a entrado por la puerta se baja rápidamente del taburete dando un pequeño salto y corre hacia él haciendo que Carlos la coja en brazos.

-Papá, quiero helado.-susurra haciendo un puchero.

Carlos me mira sabiendo que ha pasado, a sus apenas 5 años esta niña es demasiado lista. Cuando yo le digo a algo que no, corre hacia su padre y haciéndole un puchero a Carlos se le derrite el corazón y no puede negarse.

-¿Qué te ha dicho mamá?-dice Carlos simulando enfado, aunque no puede ocultar una pequeña sonrisa.
-Que hasta después de comer no puedo.-contesta revolviéndose en sus brazos haciendo que este la suelte en el suelo. Se ha dado cuenta de que ese truco no siempre funciona.
-Pues después de comer te daré el helado.

La niña se enfurruña y se va con su abuelo al salón, donde finalmente terminamos todos mientras la comida termina de hacerse.

-Abuelo, déjame ver la maqueta del barco.-dice sonriente Sofía
-De hecho tengo una nueva que quiero que veas.-contesta levantándose de su sillón.-Ven, la tengo en la habitación.

Mi pequeño terremoto se levanta rápido, dando pequeños saltitos. Como son los niños, hace un momento enfadada y ahora feliz como una perdiz. Pero es como su padre, bipolar de nacimiento.

-No tardéis mucho.-dice mi madre levantándose del sofá.
-Nosotros ponemos la mesa mientras acabas con todo mamá.-digo mientras tiro del brazo de Carlos.
Carlos se levanta y me acompaña hasta el comedor y comenzamos a colocar los cubiertos y los platos sobre la mesa.
-Estás muy sexy hoy.-susurra abrazándome por la espalda.
-Uy si, tengo que estar súper sexy con esta barriga.-rio girándome.
-Tengo unas ganas de que ese pequeño salga…-dice con irritación.-Tengo envidia de que él pueda estar dentro de ti, cuando yo llevo meses si poder estarlo.-susurra cerca de mis labios.
-Carlos tengo las hormonas revolucionadas y yo más que nadie querría eso, ya sabes que él doctor dijo que no había problemas en mantener relaciones sexuales pero eres tu el que se niega.
Besa con fuerza y me agarro a la mesa para no perder el equilibrio. Cuando me suelta tengo la respiración agitada.
-Esta noche.-dice separándose de mi.
Oigo una risas acercándose y me esfuerzo por recuperar la compostura cuando mi padre entra con su nieta subida a caballito.
-Mamá ¿puedo dormir en casa de los abuelos esta noche?-dice cuando llega al suelo.
Miro a Carlos que sonríe de oreja a oreja y se que esta noche será intensa.
-Claro que si cielo.-sonrío.
-¡Bien!-dice
-¡Aquí llega la comida!-entra mi madre con una gran bandeja y la deja sobre la mesa.

(…)

-Hasta mañana.-grita Sofía de nuevo moviendo su pequeña mano mientras salimos de la casa.
-Adiós princesa.-dice Carlos.

Subimos al coche y vamos en un silencio algo incomodo todo el camino. Llegamos a casa y Carlos abre la puerta para que pueda pasar, cuando escucho el ruido de la puerta cerrarse me giro y lo veo mirándome.

-¿Qué pasa?-digo intentando no sonreír.
-No creo que pueda esperar hasta la noche.-susurra acercándose.
-Hasta después de cenar, nada.
-Te repito que no creo que pueda esperar tanto.-acercándose más y dejando ver una sonrisa casi imperceptible en sus labios.
-Te repito que hasta después de cenar, nada.-digo seria.

Se para en seco a un metro de mi y hace un puchero. Me recuerda a Sofía, a su inocencia y mi corazón se hincha de amor y alegría. ¿Podré negarle algo a este hombre algún día? No. No podré nunca. Y no estoy disgustada por ello.

-¿Por qué sonríes?-dice enarcando una ceja.
-Porque soy feliz, porque te quiero y porque yo tampoco podría esperar ni un segundo más.

No esperaba esa respuesta porque veo como eleva sus dos cejas por la sorpresa. A los pocos segundos sus facciones se relajan y sonríe. Una de esas sonrisas que solo salen cuando me mira a mí.

-Yo también te quiero, amor.

Si. Soy feliz. He sufrido, he llorado, he reído y he disfrutado y ahora puedo decir que soy feliz. Tengo unos padres que tras mucho esfuerzo me han sacado adelante y que me quieren.

Tengo un marido maravilloso, una pequeña terremoto que puso mi mundo patas arriba incluso antes de nacer y en unos pocos meses tendré una pequeña razón más para seguir viviendo. Soy absolutamente feliz y todo se lo debo a él. Carlos Pérez Marco. 

martes, 3 de junio de 2014

2T Capítulo Quince.

Intento abrir los ojos pero no puedo, me pesan los parpados. Oigo demasiado ruido de fondo, pero no sé que ha pasado. ¿Donde estoy? ¿Que ha pasado?

Te acabas de estampar con un coche. Me dice mi subconsciente. Oh si, cierto.

-¡_____!-escucho de fondo.

-Señor ya le he dicho que no puede pasar.

¿Es Carlos? Quiero gritar su nombre, quiero que venga a mi lado y me abrace. Lo necesito a mi lado.

Trato de abrir los ojos pero no puedo. Noto como alguien me coge en brazos y me tumba sobre lo que parece una camilla.

Vamos _____ abre los ojos, me digo una y otra vez. Me duele la barriga, siento pinchazos. Oh, no mi niño. ¿Que demonios voy a hacer ahora? Si se muere no me lo perdonaré en la vida, todo esto es culpa mía..

-Ha entrado en parada.-grita un chico a mi lado.

Siento que me duermo. Hasta que ya no escucho nada más, solo un profundo silencio.

*Narra Carlos*

-Dejarme pasar ¡Es mi novia!-grito una y otra vez mientras dos policías me sujetan.
-Lo siento, pero hasta que no terminen los médicos no podemos dejarte pasar.-dice uno mirándome con comprensión.

Intento tranquilizarme, si sigo así, me arrestarán y no podré estar con _____.

-Ha entrado en parada.-escucho a lo lejos.

¿Que? ¡No! ¡No! Mierda.

-¡______!-grito empujando a los policías.

Llego a su lado y la agarro de la mano, mientras dos médicos me miran sorprendidos por mi aparición.

-Tranquilo, su novia está bien, solo está aturdida, y está inconsciente.-dice un medico mirándome con una media sonrisa.

¿Entonces quien ha entrado en parada? Miro un poco más a lo lejos y veo a Lucas sobre una camilla mientras le dan descargas para tratar de reanimarlo.

-Ha muerto.-dice el medico apoyando una mano sobre mi hombro.
-No me importa, solo me importa ella.-digo con un tono demasiado duro.

En ese momento recuerdo al bebe ¿como estará?

-¿El bebe está bien?-digo mientras camino al lado de la camilla de camino a la ambulancia.
-No lo sabemos aún, hasta que no lleguemos al medico no lo sabremos con certeza.

*Fin narración Carlos*

Me duele la cabeza, la barriga y las piernas. Trato de abrir los ojos y me doy cuenta de que puedo hacerlo mientras me intento adaptar a la luz.

-Carlos...-susurro.
-Estoy aquí.-dice sujetando mi mano.
-¿Donde estamos?
-En la ambulancia de camino al hospital.-dice apartándome un mechón de la cara.

Miro a mi tripa y siento una punzada.

-Dios.-grito
-¿Que pasa _____?-dice Carlos asustado.
-S..San..Sangre.-tartamudeo.

Un medico aparta a Carlos de mi lado y me toca la tripa, mientras acerca un estetoscopio para escuchar el latido del bebe supongo.

-Lo siento, el bebe a muerto.
-¿Que? ¡No puede ser!-digo llorando.-Todo esto es por mi culpa...
-Tranquila, no pasa nada, lo importante es que estás bien, podremos tener más hijos amor.-murmura Carlos contra mi pelo estrechándome contra su pecho.

No puedo parar de llorar, todo esto ha pasado por mi culpa, por ser una estúpida y por creer a Lucas. Oh, Lucas. ¿Que habrá sido de él?

(...)

Me despierto en el hospital un poco aturdida.

-¡Carlos!-grito.
-No me he ido.-susurra a mi lado.
-Lo siento.-digo llorando de nuevo.
-No tienes que pedirme perdón, todo esto a sido culpa de Lucas, no tuya.
-Pero yo...-Ya no se que decir.-¿Donde está Lucas?-murmuro.
-Donde debe estar.
-¿Lo han detenido?-digo esperanzada.
-No.-dice sonriendo mientras me mira.
-¿Entonces?-digo asustada.
-Ha muerto.-dice con frialdad.

Me siento aliviada al saber que todo ha terminado, porque supongo que en el fondo era lo que pretendía al chocar el coche cuando él iba sin cinturón.

(...)

Paso tres días en el hospital en observación por el aborto y por las heridas que tenia en las piernas.

Ayer vino mi madre a visitarme y me dijo que mi padre está mejorando. Parece ser que por una vez todo está bien en mi vida, aunque ya no vaya a tener a mi pequeño...

Cada vez que me acuerdo no puedo evitar llorar...

-Eh, pequeña.-dice Carlos entrando a la habitación.-¿Porque lloras?-se acerca hasta la cama y se sienta en un lado.
-No sé, recuerdo al bebe...tenia tantas ganas de tenerlo en brazos, de enseñarle a andar, a ir en bici..-susurro.-De prohibirle ir a alguna fiesta.-río entre lagrimas.
-Tenemos tiempo de tener más hijos, no te preocupes.-dice besándome.-Ven.-dice haciendo que me levante de la cama.-Necesito que estés de pie.-susurra.

Veo que se agacha y apoya una rodilla en el suelo y siento que voy a desmayarme.

-Sé que solo hace un año que nos conocemos y que te he fallado algunas veces, pero te quiero y quiero que compartas tu vida conmigo.-busca algo en su bolsillo y saca una pequeña cajita.-Este anillo lo compré la semana pasada antes de quedarme atrapado en el ascensor. Cuando te vi en aquella camilla sentí que mi alma se partía en mil pedazos y que me arrancaban el corazón. Pensaba que te había perdido.-veo como le cae una lagrima y no puedo evitar empezar a llorar.-Pero por suerte estás bien, la vida nos ha dado una segunda oportunidad y no quiero desperdiciar ni un segundo mientras esté a tu lado.-sujeta mi mano.-_____, ¿quieres casarte conmigo?

¡OH DIOS! LO HA DICHO ¡TE LO HA PEDIDO! grita mi subconsciente.

-Carlos, yo...-digo tratando de decir algo con coherencia.-Si, claro que quiero.-me arrodillo en el suelo y lo abrazo hasta que cae de espaldas conmigo encima.

-Gracias, gracias por querer pasar tu vida a mi lado.-susurra antes de besarme.
-Te quiero, y seria una verdadera estúpida si no quisiera casarme contigo.

Creo que no podría ser más feliz en este momento.

________________________________________________________________________

Se acerca el final de la novela. ¡El próximo capitulo será el final!

Gracias por leer esta novela, vosotros con vuestro apoyo la habeis hecho posible^^